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Lifting sin cirugía

Liftera 2.

Ultrasonido focalizado de alta intensidad para tensar rostro y cuerpo. Sin cirugía, sin agujas y sin anestesia.

Anestesia
No requiere
Recuperación
Sin tiempo de baja
Efecto
Hasta un año
Consultar por WhatsApp
Equipo Liftera 2 de Asterasys, HIFU para lifting facial y corporal
El tratamiento

¿Qué es?

Liftera 2 es un equipo de HIFU — ultrasonido focalizado de alta intensidad. Concentra energía en un punto exacto bajo la piel y la calienta de forma controlada, sin tocar la superficie. Ese calor contrae las fibras de colágeno que ya tienes y pone en marcha la producción de colágeno nuevo.

Alcanza las mismas capas sobre las que trabaja un lifting quirúrgico: la dermis profunda y el SMAS, la lámina muscular que sostiene el rostro. La diferencia es que aquí no hay incisión, ni puntos, ni quirófano — solo un cabezal apoyado sobre la piel.

¿Para quién?

  • Flacidez leve o moderada del óvalo facial, papada y cuello.
  • Quien quiere definir el contorno sin relleno ni cirugía.
  • Pacientes que no pueden permitirse días de recuperación.
  • Zonas corporales con pérdida de firmeza: abdomen, brazos, interior de muslos.
Cómo funciona

La tecnología detrás.

El equipo trabaja por difusión térmica: en lugar de concentrar el calor en un punto brusco, lo reparte por la zona tratada. Así se calienta el colágeno en profundidad sin comprometer la capa superficial de la piel, que es lo que permite salir de la consulta sin marcas.

Cada disparo entrega la energía en tres tiempos —precalentamiento, calentamiento y coagulación— en vez de un golpe único. Esa progresión es la razón de que el tratamiento se tolere sin anestesia.

Qué lo diferencia

  • Pico de energía estable: todos los disparos entregan la misma potencia, así que el resultado es uniforme en toda la zona.
  • Difusión del calor controlada, con un punto de coagulación más preciso y predecible.
  • Disparo bidireccional: el cabezal trabaja en ambos sentidos del recorrido y acorta la sesión.
  • Menos molestia por disparo, sin anestesia ni sedación.
Precisión

Siete profundidades, una para cada capa.

La piel no es una sola cosa: cada capa envejece a su ritmo y responde a una profundidad distinta. El equipo alcanza siete, de 1,5 a 13 mm, y en una misma sesión se combinan varias según lo que necesite cada zona del rostro.

El trabajo se reparte entre dos cabezales. El lineal cubre superficies amplias —mejilla, cuello, abdomen—; el de tipo pluma entra donde el otro no llega con precisión, como el contorno de ojos o el perfilado de la mandíbula.

  • 1,5 mmDermis superficial. Piel fina: contorno de ojos, textura y líneas superficiales.
  • 3,0 mmDermis profunda. Mejillas, cuello y calidad general de la piel.
  • 4,5 mmSMAS, la capa sobre la que actúa un lifting quirúrgico: óvalo facial, línea mandibular y papada.
  • 7 – 13 mmPlanos profundos, reservados al trabajo corporal.

Zonas que se tratan habitualmente:

Cómo trabajamos

El proceso, paso a paso.

  1. Valoración y marcaje

    Se evalúa el grado de flacidez y el grosor de la piel para decidir profundidades y número de disparos. Sobre esa lectura se marca el rostro por zonas.

  2. Aplicación

    Dos cabezales según la zona: el lineal para áreas amplias como mejilla, cuello o abdomen; el tipo pluma para zonas estrechas donde hace falta precisión, como el perfilado mandibular. Siete profundidades disponibles, de 1,5 a 13 mm.

  3. Resultados

    Al terminar ya se aprecia tensión. El colágeno nuevo se forma durante las semanas siguientes, así que el resultado sigue mejorando hasta el tercer mes y se sostiene alrededor de un año.

Indicación

¿Es para ti?

Buen candidato

  • El óvalo facial ha perdido definición, pero no hay exceso de piel.
  • La papada o la flacidez del cuello están en fase inicial.
  • Buscas un resultado progresivo y natural, no un cambio evidente de un día para otro.
  • No puedes permitirte días de recuperación.
  • Quieres mantener lo que una cirugía previa ya corrigió.

Mejor otra opción

  • Hay exceso de piel o flacidez severa: el terreno es quirúrgico.
  • Lo que falta es volumen, no tensión — ahí trabajan mejor los rellenos.
  • El objetivo es perder grasa localizada: el HIFU tensa, no adelgaza.
  • Embarazo o lactancia: el tratamiento se pospone.
Honestidad clínica

Límites del tratamiento

El resultado no es idéntico en todas las pieles. La respuesta al estímulo térmico depende de la edad, del grosor de la piel y de hábitos como el tabaco o la exposición solar: dos pacientes con la misma indicación pueden alcanzar grados distintos de tensado.

Tampoco es un tratamiento de efecto completo e inmediato. Lo que se aprecia al salir de la consulta es una fracción de lo que se verá al tercer mes, cuando el colágeno nuevo ya se ha formado. Quien necesite un cambio visible para mañana está mirando el procedimiento equivocado.

La sesión

Antes y después.

Antes

  • No hace falta preparación especial ni suspender tu actividad.
  • Se acude sin maquillaje en la zona, o se retira en consulta.
  • Conviene avisar si llevas rellenos, toxina o hilos recientes, para ordenar los tiempos entre procedimientos.

Después

  • Puede quedar un enrojecimiento leve que cede en pocas horas.
  • Se retoma la rutina el mismo día, trabajo incluido.
  • Protector solar a diario y evitar calor intenso —sauna, sol directo prolongado— los primeros días.
  • Alguna sensibilidad al tacto durante uno o dos días es normal y desaparece sola.
Preguntas frecuentes

Lo que más nos preguntan.

¿Duele?
Se percibe calor y algún pinchazo puntual en profundidad, pero es tolerable y no requiere anestesia. Liftera trabaja con un pico de energía estable, lo que reparte mejor el calor y resulta más cómodo que otros equipos HIFU.
¿Cuándo se ven los resultados?
Al terminar la sesión ya se aprecia un efecto tensor. El resultado real se construye entre las semanas 4 y 12, mientras el organismo forma colágeno nuevo en las capas tratadas.
¿Cuánto dura el efecto?
Hasta aproximadamente un año, según la edad, la calidad de la piel y los hábitos de cada paciente. Después se plantea una sesión de mantenimiento.
¿Solo sirve para el rostro?
No. El equipo trabaja a siete profundidades distintas, de 1,5 a 13 mm, lo que permite tratar desde zonas finas como el contorno de ojos hasta cuello, papada y áreas corporales como abdomen, brazos o interior de muslos.
¿Necesito parar mi rutina después?
No hay tiempo de recuperación. Puede haber un enrojecimiento leve que cede en pocas horas, y se retoma la actividad normal el mismo día.
¿Es seguro?
El ultrasonido focalizado lleva más de una década en medicina estética y no emplea radiación. La seguridad depende sobre todo de quién lo aplica: la energía, la profundidad y el número de disparos se calculan por zona y por paciente, nunca con un protocolo idéntico para todos.
¿Cuántas sesiones necesito?
Lo habitual es plantearlo como una sesión con mantenimiento al cabo de un año. En pieles con más flacidez puede indicarse una segunda antes. El número se define en la valoración, no de antemano.
¿Se puede combinar con botox o rellenos?
Sí, y es una combinación frecuente: el HIFU tensa, el relleno repone volumen y la toxina relaja la expresión. Lo que se ordena es el calendario, para no aplicar calor sobre un relleno recién colocado.
Siguiente paso

Conversemos sin compromiso.

El plan exacto se diseña tras una valoración médica. Sin presión, sin paquetes prefabricados — un análisis honesto para tu caso.